Las predicciones del 2024 para Piscis apuntan a que este período se consoliden las bases de su refugio emocional y exaltarán su capacidad de poner en palabras su profundo mundo emocional. Así lo aseguró la astróloga y autora Lourdes Ferro. En este año bisiesto, las energías del cosmos irán modelando el panorama astrológico para los doce signos del zodíaco.
Así como construirán su refugio emocional, el año les ofrecerá “una fase propicia para explorar y ampliar sus raíces”. Regidos por Neptuno, a mitad de año varias áreas de la vida de los piscianos estarán en pleno movimiento.
En todo caso, será importante que conviertan sus talentos en recursos tangibles. No caigan en la tentación de huir y refugiarse siempre en sus infinitas ensoñaciones.
Mirá cómo afectará a Piscis las fechas y los movimientos planetarios más cruciales del año.
Desde el 19 de febrero empezará un nuevo ciclo lleno de posibilidades y renovación para los piscianos con el ingreso del Sol. De acuerdo a la astróloga, “esta energía revitalizadora les insta a definir claramente sus metas y trazar el camino hacia sus sueños”.
Mientras transiten su revolución solar será importante planificar sus próximos pasos, abrazar sus deseos más profundos y celebrar su existencia con gratitud y entusiasmo.
Semanas más tarde, el 25 de mayo, Júpiter ingresará en Géminis y promoverá la expansión y el fortalecimiento del hogar y la vida familiar. “Este tránsito ofrecerá la oportunidad de explorar nuevas formas de conexión y entendimiento con sus seres queridos. La comprensión mutua y la empatía estarán en aumento”, afirmó la astróloga.
El 29 de junio, la retrogradación de Saturno en su signo le llevará a estos nativos a preguntarse cuál es su propósito en la vida. Ferro aconsejó meditar sobre sus valores, redirigir sus esfuerzos y fortalecer su sentido de identidad.
El 3 de julio Neptuno acompañará al planeta sabio, Saturno, y empezará a retrogradar en Piscis. La sensibilidad y las emociones de estos nativos estarán a flor de piel. Se sentirán como “esponjas absorbiendo todo en su entorno”, indicó Ferro.
La astróloga precisó que también es probable que los piscianos hallen una conexión espiritual en alguna práctica meditativa y explicó que quizá se sumerjan en el arte y la música. Sin embargo, agregó que será esencial establecer límites claros y practicar la autenticidad.
El 26 de julio Quirón retrogradará en Aries, brindando una valiosa oportunidad para el proceso de sanación y reflexión profunda en torno a sus valores y recursos.
Ferro indicó que la clave para este tránsito del “sanador herido” será encontrar y cultivar lo que verdaderamente valoran, dedicar esfuerzos conscientes para librarse de las ataduras que les haya impedido crecer plenamente.
El 1 de septiembre, Plutón reingresará retrógrado a Capricornio y les invitará a revisar objetivamente sus vínculos. No teman evaluarlos con realismo, siempre pueden aportar mucho a su vida sin ser perfectos. Además, abracen sus ambiciones con determinación y coraje.
La astróloga agregó que el retroceso plutoniano se presentará como “una ventana de oportunidad” para renovar y fortalecer sus relaciones y guiarlas hacia una etapa de crecimiento y colaboración más enriquecedora.
A partir del 19 de noviembre Plutón reingresará a Acuario y comenzará su tránsito de 20 años en el signo. Será, en palabras de Ferro, una invitación fascinante para explorar las profundidades de su mundo interno.
El 7 de diciembre, Neptuno volverá a su fase directa en su signo, Piscis. Ferro indicó que este tránsito desplegará un sendero hacia el autodescubrimiento. “Se abrirá una ventana de revelación y autoaceptación y cada ola emocional pintará un retrato más nítido y claro de su yo interior”, detalló.
El último movimiento importante del año será el 29 de diciembre, con Quirón directo en Aries. El mítico centauro les invita a ir más allá de una simple revisión financiera; será una oportunidad única para sanar antiguas heridas ligadas a su autoestima y sentido de valía.
Las predicciones del 2024 para Piscis apuntan a que este período se consoliden las bases de su refugio emocional y exaltarán su capacidad de poner en palabras su profundo mundo emocional. Así lo aseguró la astróloga y autora Lourdes Ferro. En este año bisiesto, las energías del cosmos irán modelando el panorama astrológico para los doce signos del zodíaco.
Así como construirán su refugio emocional, el año les ofrecerá “una fase propicia para explorar y ampliar sus raíces”. Regidos por Neptuno, a mitad de año varias áreas de la vida de los piscianos estarán en pleno movimiento.
En todo caso, será importante que conviertan sus talentos en recursos tangibles. No caigan en la tentación de huir y refugiarse siempre en sus infinitas ensoñaciones.
Mirá cómo afectará a Piscis las fechas y los movimientos planetarios más cruciales del año.
Desde el 19 de febrero empezará un nuevo ciclo lleno de posibilidades y renovación para los piscianos con el ingreso del Sol. De acuerdo a la astróloga, “esta energía revitalizadora les insta a definir claramente sus metas y trazar el camino hacia sus sueños”.
Mientras transiten su revolución solar será importante planificar sus próximos pasos, abrazar sus deseos más profundos y celebrar su existencia con gratitud y entusiasmo.
Semanas más tarde, el 25 de mayo, Júpiter ingresará en Géminis y promoverá la expansión y el fortalecimiento del hogar y la vida familiar. “Este tránsito ofrecerá la oportunidad de explorar nuevas formas de conexión y entendimiento con sus seres queridos. La comprensión mutua y la empatía estarán en aumento”, afirmó la astróloga.
El 29 de junio, la retrogradación de Saturno en su signo le llevará a estos nativos a preguntarse cuál es su propósito en la vida. Ferro aconsejó meditar sobre sus valores, redirigir sus esfuerzos y fortalecer su sentido de identidad.
El 3 de julio Neptuno acompañará al planeta sabio, Saturno, y empezará a retrogradar en Piscis. La sensibilidad y las emociones de estos nativos estarán a flor de piel. Se sentirán como “esponjas absorbiendo todo en su entorno”, indicó Ferro.
La astróloga precisó que también es probable que los piscianos hallen una conexión espiritual en alguna práctica meditativa y explicó que quizá se sumerjan en el arte y la música. Sin embargo, agregó que será esencial establecer límites claros y practicar la autenticidad.
El 26 de julio Quirón retrogradará en Aries, brindando una valiosa oportunidad para el proceso de sanación y reflexión profunda en torno a sus valores y recursos.
Ferro indicó que la clave para este tránsito del “sanador herido” será encontrar y cultivar lo que verdaderamente valoran, dedicar esfuerzos conscientes para librarse de las ataduras que les haya impedido crecer plenamente.
El 1 de septiembre, Plutón reingresará retrógrado a Capricornio y les invitará a revisar objetivamente sus vínculos. No teman evaluarlos con realismo, siempre pueden aportar mucho a su vida sin ser perfectos. Además, abracen sus ambiciones con determinación y coraje.
La astróloga agregó que el retroceso plutoniano se presentará como “una ventana de oportunidad” para renovar y fortalecer sus relaciones y guiarlas hacia una etapa de crecimiento y colaboración más enriquecedora.
A partir del 19 de noviembre Plutón reingresará a Acuario y comenzará su tránsito de 20 años en el signo. Será, en palabras de Ferro, una invitación fascinante para explorar las profundidades de su mundo interno.
El 7 de diciembre, Neptuno volverá a su fase directa en su signo, Piscis. Ferro indicó que este tránsito desplegará un sendero hacia el autodescubrimiento. “Se abrirá una ventana de revelación y autoaceptación y cada ola emocional pintará un retrato más nítido y claro de su yo interior”, detalló.
El último movimiento importante del año será el 29 de diciembre, con Quirón directo en Aries. El mítico centauro les invita a ir más allá de una simple revisión financiera; será una oportunidad única para sanar antiguas heridas ligadas a su autoestima y sentido de valía.
Las predicciones del 2024 para Piscis apuntan a que este período se consoliden las bases de su refugio emocional y exaltarán su capacidad de poner en palabras su profundo mundo emocional. Así lo aseguró la astróloga y autora Lourdes Ferro. En este año bisiesto, las energías del cosmos irán modelando el panorama astrológico para los doce signos del zodíaco.
Así como construirán su refugio emocional, el año les ofrecerá “una fase propicia para explorar y ampliar sus raíces”. Regidos por Neptuno, a mitad de año varias áreas de la vida de los piscianos estarán en pleno movimiento.
En todo caso, será importante que conviertan sus talentos en recursos tangibles. No caigan en la tentación de huir y refugiarse siempre en sus infinitas ensoñaciones.
Mirá cómo afectará a Piscis las fechas y los movimientos planetarios más cruciales del año.
Desde el 19 de febrero empezará un nuevo ciclo lleno de posibilidades y renovación para los piscianos con el ingreso del Sol. De acuerdo a la astróloga, “esta energía revitalizadora les insta a definir claramente sus metas y trazar el camino hacia sus sueños”.
Mientras transiten su revolución solar será importante planificar sus próximos pasos, abrazar sus deseos más profundos y celebrar su existencia con gratitud y entusiasmo.
Semanas más tarde, el 25 de mayo, Júpiter ingresará en Géminis y promoverá la expansión y el fortalecimiento del hogar y la vida familiar. “Este tránsito ofrecerá la oportunidad de explorar nuevas formas de conexión y entendimiento con sus seres queridos. La comprensión mutua y la empatía estarán en aumento”, afirmó la astróloga.
El 29 de junio, la retrogradación de Saturno en su signo le llevará a estos nativos a preguntarse cuál es su propósito en la vida. Ferro aconsejó meditar sobre sus valores, redirigir sus esfuerzos y fortalecer su sentido de identidad.
El 3 de julio Neptuno acompañará al planeta sabio, Saturno, y empezará a retrogradar en Piscis. La sensibilidad y las emociones de estos nativos estarán a flor de piel. Se sentirán como “esponjas absorbiendo todo en su entorno”, indicó Ferro.
La astróloga precisó que también es probable que los piscianos hallen una conexión espiritual en alguna práctica meditativa y explicó que quizá se sumerjan en el arte y la música. Sin embargo, agregó que será esencial establecer límites claros y practicar la autenticidad.
El 26 de julio Quirón retrogradará en Aries, brindando una valiosa oportunidad para el proceso de sanación y reflexión profunda en torno a sus valores y recursos.
Ferro indicó que la clave para este tránsito del “sanador herido” será encontrar y cultivar lo que verdaderamente valoran, dedicar esfuerzos conscientes para librarse de las ataduras que les haya impedido crecer plenamente.
El 1 de septiembre, Plutón reingresará retrógrado a Capricornio y les invitará a revisar objetivamente sus vínculos. No teman evaluarlos con realismo, siempre pueden aportar mucho a su vida sin ser perfectos. Además, abracen sus ambiciones con determinación y coraje.
La astróloga agregó que el retroceso plutoniano se presentará como “una ventana de oportunidad” para renovar y fortalecer sus relaciones y guiarlas hacia una etapa de crecimiento y colaboración más enriquecedora.
A partir del 19 de noviembre Plutón reingresará a Acuario y comenzará su tránsito de 20 años en el signo. Será, en palabras de Ferro, una invitación fascinante para explorar las profundidades de su mundo interno.
El 7 de diciembre, Neptuno volverá a su fase directa en su signo, Piscis. Ferro indicó que este tránsito desplegará un sendero hacia el autodescubrimiento. “Se abrirá una ventana de revelación y autoaceptación y cada ola emocional pintará un retrato más nítido y claro de su yo interior”, detalló.
El último movimiento importante del año será el 29 de diciembre, con Quirón directo en Aries. El mítico centauro les invita a ir más allá de una simple revisión financiera; será una oportunidad única para sanar antiguas heridas ligadas a su autoestima y sentido de valía.
Las personas que nacen entre el 20 de febrero y el 20 de marzo pertenecen al signo de Piscis, el último de la rueda zodiacal. Su elemento es Agua, su modalidad es mutable y su energía femenina y receptiva.
Para la astróloga Beatriz Leveratto, el temperamento de Piscis puede resumirse en tres cualidades: “Soñadores, románticos y bastante olvidadizos”.
El símbolo que identifica a ♓ representa a dos peces que nadan en direcciones opuestas en un eterno fluir. “Un pez que va para un lado, como les pasa a ellos, que se proponen firmemente hacer una cosa y después, como el pez que va en dirección opuesta, hacen todo lo contrario”, explica la astróloga.
El planeta que rige a los piscianos es Neptuno, el dios romano de los mares y los océanos. En la astrología, su arquetipo representa la espiritualidad, la imaginación y la fantasía.
Las personas de Piscis con introvertidas, gentiles, amables, tiernas y flexibles. Su ritmo es más bien pausado y le disgustan los entornos hostiles o muy competitivos.
Leveratto destaca en estos nativos su poética manera de hablar. De este mismo modo ven el mundo y “a veces la sensibilidad les dificulta enfrentar los hechos de la realidad”. “Piscis hace florecer el amor en cada esquina. Su extrema sensibilidad y su delicada ternura llenan de compasión a su entorno”, dice la astróloga.
Piscis expresará sus sentimientos, pero, a diferencia de Aries, cuidará las formas, pues empatiza con los demás e incluso los registra tanto que puede llegar a olvidarse de sí mismo y sus deseos.
En el ámbito familiar y vincular, Piscis lo dará todo por las personas que ama y procurará que haya paz, aceptación y ternura en su pequeño refugio. No le llaman los lujos, sino el significado emocional que le otorgue a los objetos.
De tan románticos, a veces puede parecer que Piscis dejó su cabeza en las nubes. “Como le cuesta concentrar y delimitar energía, puede ser confuso, distraído, impuntual y olvidadizo”, escribe Leveratto.
A estos nativos se les dificulta el buen manejo económico, la materia se le diluye, tiende a perder objetos y dinero. Además, puede quedar atrapado en actividades insustanciales que no le generan ganancias.
En ocasiones, su temperamento sensible puede hacer que empatice con todo y todos y se sienta impotente frente a los problemas del mundo exterior. Es allí cuando puede volverse escapista. Le duele y le confunde que le exijan orden.
Parte del aprendizaje de vida de un pisciano será encarar las partes que le disgustan y no intentar huir de ello con vicios o mediante planes idealistas que no alcanza a concretar.
En el amor, el último signo del zodíaco encuentra una conexión inmediata con Cáncer y Escorpio, con los que comparte elemento. En ambos casos, se siente cómodo porque encuentra a otros a quienes no les espanta su sensibilidad y su manera única de apreciar el mundo.
Su vínculo con signos de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) se caracteriza por una buena contención y el deseo de “traerlo siempre a tierra”. La dupla más exigente será con su opuesto complementario, Virgo. Leveratto explica que “arman una pareja donde Virgo aporta sensatez y criterio, y Piscis vuelo emocional y empatía. Tendrán que estar atentos a no tensarse cuando Virgo se ponga demasiado crítico y procrastinador y Piscis se vuelva excesivamente delirante y caótico”.
Los signos menos compatibles con los nativos piscianos son Aries, Libra y Acuario. En el primer caso, el desafío será aprender a sortear los obstáculos y proyectar juntos con temperamentos disímiles: “Aries anhela definir acciones y Piscis continuar soñando”, dice la astróloga. La clave, en este caso, será lograr que Aries se detenga y se permita soñar un poco más, y que Piscis finalmente actúe y convierta esos sueños “imposibles” en una realidad concreta.
Cuando la pareja está formada por el penúltimo y el último signo del zodíaco también habrá que saldar ciertas tensiones: “Acuario anda suelto y desapegado de los otros, y Piscis percibe a todo el mundo en su propio ser. Sin embargo, el amor puede lograr que Acuario se entregue a descubrir una exquisita sensibilidad y que Piscis logre discriminar y priorizar a la pareja”, asegura la astróloga.
En la unión de Piscis y Libra, es importante que el signo de Aire no se irrite frente a las delirantes ideas piscianas y su caótica forma de ver el mundo. A Piscis lo enamora la gracia y la sutileza de Libra, pero puede llegar a verlo como desconectado y reprocharle que siempre esté dispuesto a irse para socializar.
Si Piscis se enamora de la libertad de un Sagitario, será importante que no lo “encierre”. El centauro queda hechizado con su mística manera de habitar el mundo, pero debe aprender a no volverse dogmático con la sensibilidad pisciana.
En el caso de Piscis y Leo, el signo de Agua tendrá que entender los arrebatos narcisistas de su pareja y éste deberá tener paciencia ante la dispersión natural de su amor pisciano.
Las personas que nacen entre el 20 de febrero y el 20 de marzo pertenecen al signo de Piscis, el último de la rueda zodiacal. Su elemento es Agua, su modalidad es mutable y su energía femenina y receptiva.
Para la astróloga Beatriz Leveratto, el temperamento de Piscis puede resumirse en tres cualidades: “Soñadores, románticos y bastante olvidadizos”.
El símbolo que identifica a ♓ representa a dos peces que nadan en direcciones opuestas en un eterno fluir. “Un pez que va para un lado, como les pasa a ellos, que se proponen firmemente hacer una cosa y después, como el pez que va en dirección opuesta, hacen todo lo contrario”, explica la astróloga.
El planeta que rige a los piscianos es Neptuno, el dios romano de los mares y los océanos. En la astrología, su arquetipo representa la espiritualidad, la imaginación y la fantasía.
Las personas de Piscis con introvertidas, gentiles, amables, tiernas y flexibles. Su ritmo es más bien pausado y le disgustan los entornos hostiles o muy competitivos.
Leveratto destaca en estos nativos su poética manera de hablar. De este mismo modo ven el mundo y “a veces la sensibilidad les dificulta enfrentar los hechos de la realidad”. “Piscis hace florecer el amor en cada esquina. Su extrema sensibilidad y su delicada ternura llenan de compasión a su entorno”, dice la astróloga.
Piscis expresará sus sentimientos, pero, a diferencia de Aries, cuidará las formas, pues empatiza con los demás e incluso los registra tanto que puede llegar a olvidarse de sí mismo y sus deseos.
En el ámbito familiar y vincular, Piscis lo dará todo por las personas que ama y procurará que haya paz, aceptación y ternura en su pequeño refugio. No le llaman los lujos, sino el significado emocional que le otorgue a los objetos.
De tan románticos, a veces puede parecer que Piscis dejó su cabeza en las nubes. “Como le cuesta concentrar y delimitar energía, puede ser confuso, distraído, impuntual y olvidadizo”, escribe Leveratto.
A estos nativos se les dificulta el buen manejo económico, la materia se le diluye, tiende a perder objetos y dinero. Además, puede quedar atrapado en actividades insustanciales que no le generan ganancias.
En ocasiones, su temperamento sensible puede hacer que empatice con todo y todos y se sienta impotente frente a los problemas del mundo exterior. Es allí cuando puede volverse escapista. Le duele y le confunde que le exijan orden.
Parte del aprendizaje de vida de un pisciano será encarar las partes que le disgustan y no intentar huir de ello con vicios o mediante planes idealistas que no alcanza a concretar.
En el amor, el último signo del zodíaco encuentra una conexión inmediata con Cáncer y Escorpio, con los que comparte elemento. En ambos casos, se siente cómodo porque encuentra a otros a quienes no les espanta su sensibilidad y su manera única de apreciar el mundo.
Su vínculo con signos de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) se caracteriza por una buena contención y el deseo de “traerlo siempre a tierra”. La dupla más exigente será con su opuesto complementario, Virgo. Leveratto explica que “arman una pareja donde Virgo aporta sensatez y criterio, y Piscis vuelo emocional y empatía. Tendrán que estar atentos a no tensarse cuando Virgo se ponga demasiado crítico y procrastinador y Piscis se vuelva excesivamente delirante y caótico”.
Los signos menos compatibles con los nativos piscianos son Aries, Libra y Acuario. En el primer caso, el desafío será aprender a sortear los obstáculos y proyectar juntos con temperamentos disímiles: “Aries anhela definir acciones y Piscis continuar soñando”, dice la astróloga. La clave, en este caso, será lograr que Aries se detenga y se permita soñar un poco más, y que Piscis finalmente actúe y convierta esos sueños “imposibles” en una realidad concreta.
Cuando la pareja está formada por el penúltimo y el último signo del zodíaco también habrá que saldar ciertas tensiones: “Acuario anda suelto y desapegado de los otros, y Piscis percibe a todo el mundo en su propio ser. Sin embargo, el amor puede lograr que Acuario se entregue a descubrir una exquisita sensibilidad y que Piscis logre discriminar y priorizar a la pareja”, asegura la astróloga.
En la unión de Piscis y Libra, es importante que el signo de Aire no se irrite frente a las delirantes ideas piscianas y su caótica forma de ver el mundo. A Piscis lo enamora la gracia y la sutileza de Libra, pero puede llegar a verlo como desconectado y reprocharle que siempre esté dispuesto a irse para socializar.
Si Piscis se enamora de la libertad de un Sagitario, será importante que no lo “encierre”. El centauro queda hechizado con su mística manera de habitar el mundo, pero debe aprender a no volverse dogmático con la sensibilidad pisciana.
En el caso de Piscis y Leo, el signo de Agua tendrá que entender los arrebatos narcisistas de su pareja y éste deberá tener paciencia ante la dispersión natural de su amor pisciano.
Las personas que nacen entre el 20 de febrero y el 20 de marzo pertenecen al signo de Piscis, el último de la rueda zodiacal. Su elemento es Agua, su modalidad es mutable y su energía femenina y receptiva.
Para la astróloga Beatriz Leveratto, el temperamento de Piscis puede resumirse en tres cualidades: “Soñadores, románticos y bastante olvidadizos”.
El símbolo que identifica a ♓ representa a dos peces que nadan en direcciones opuestas en un eterno fluir. “Un pez que va para un lado, como les pasa a ellos, que se proponen firmemente hacer una cosa y después, como el pez que va en dirección opuesta, hacen todo lo contrario”, explica la astróloga.
El planeta que rige a los piscianos es Neptuno, el dios romano de los mares y los océanos. En la astrología, su arquetipo representa la espiritualidad, la imaginación y la fantasía.
Las personas de Piscis con introvertidas, gentiles, amables, tiernas y flexibles. Su ritmo es más bien pausado y le disgustan los entornos hostiles o muy competitivos.
Leveratto destaca en estos nativos su poética manera de hablar. De este mismo modo ven el mundo y “a veces la sensibilidad les dificulta enfrentar los hechos de la realidad”. “Piscis hace florecer el amor en cada esquina. Su extrema sensibilidad y su delicada ternura llenan de compasión a su entorno”, dice la astróloga.
Piscis expresará sus sentimientos, pero, a diferencia de Aries, cuidará las formas, pues empatiza con los demás e incluso los registra tanto que puede llegar a olvidarse de sí mismo y sus deseos.
En el ámbito familiar y vincular, Piscis lo dará todo por las personas que ama y procurará que haya paz, aceptación y ternura en su pequeño refugio. No le llaman los lujos, sino el significado emocional que le otorgue a los objetos.
De tan románticos, a veces puede parecer que Piscis dejó su cabeza en las nubes. “Como le cuesta concentrar y delimitar energía, puede ser confuso, distraído, impuntual y olvidadizo”, escribe Leveratto.
A estos nativos se les dificulta el buen manejo económico, la materia se le diluye, tiende a perder objetos y dinero. Además, puede quedar atrapado en actividades insustanciales que no le generan ganancias.
En ocasiones, su temperamento sensible puede hacer que empatice con todo y todos y se sienta impotente frente a los problemas del mundo exterior. Es allí cuando puede volverse escapista. Le duele y le confunde que le exijan orden.
Parte del aprendizaje de vida de un pisciano será encarar las partes que le disgustan y no intentar huir de ello con vicios o mediante planes idealistas que no alcanza a concretar.
En el amor, el último signo del zodíaco encuentra una conexión inmediata con Cáncer y Escorpio, con los que comparte elemento. En ambos casos, se siente cómodo porque encuentra a otros a quienes no les espanta su sensibilidad y su manera única de apreciar el mundo.
Su vínculo con signos de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) se caracteriza por una buena contención y el deseo de “traerlo siempre a tierra”. La dupla más exigente será con su opuesto complementario, Virgo. Leveratto explica que “arman una pareja donde Virgo aporta sensatez y criterio, y Piscis vuelo emocional y empatía. Tendrán que estar atentos a no tensarse cuando Virgo se ponga demasiado crítico y procrastinador y Piscis se vuelva excesivamente delirante y caótico”.
Los signos menos compatibles con los nativos piscianos son Aries, Libra y Acuario. En el primer caso, el desafío será aprender a sortear los obstáculos y proyectar juntos con temperamentos disímiles: “Aries anhela definir acciones y Piscis continuar soñando”, dice la astróloga. La clave, en este caso, será lograr que Aries se detenga y se permita soñar un poco más, y que Piscis finalmente actúe y convierta esos sueños “imposibles” en una realidad concreta.
Cuando la pareja está formada por el penúltimo y el último signo del zodíaco también habrá que saldar ciertas tensiones: “Acuario anda suelto y desapegado de los otros, y Piscis percibe a todo el mundo en su propio ser. Sin embargo, el amor puede lograr que Acuario se entregue a descubrir una exquisita sensibilidad y que Piscis logre discriminar y priorizar a la pareja”, asegura la astróloga.
En la unión de Piscis y Libra, es importante que el signo de Aire no se irrite frente a las delirantes ideas piscianas y su caótica forma de ver el mundo. A Piscis lo enamora la gracia y la sutileza de Libra, pero puede llegar a verlo como desconectado y reprocharle que siempre esté dispuesto a irse para socializar.
Si Piscis se enamora de la libertad de un Sagitario, será importante que no lo “encierre”. El centauro queda hechizado con su mística manera de habitar el mundo, pero debe aprender a no volverse dogmático con la sensibilidad pisciana.
En el caso de Piscis y Leo, el signo de Agua tendrá que entender los arrebatos narcisistas de su pareja y éste deberá tener paciencia ante la dispersión natural de su amor pisciano.
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