Las predicciones del 2024 para Escorpio anuncian que éste será el año para “cultivar vínculos y encontrar armonía en las relaciones”.
La astróloga Lourdes Ferro indicó que los escorpianos tendrán el foco puesto en los demás y prestarán mucha atención a los gustos, necesidades e intereses de otras personas.
Se trata de un cambio en la energía de este signo de Agua, que cuenta dentro de sus atributos la capacidad de acompañar procesos de sanación y regeneración, pero que bajo esa misma sensibilidad puede acabar ensimismado por sus propios recuerdos.
Ferro aconsejó que este año se revela como el momento adecuado para buscar orientación profesional que no hayan explorado y para encarar alguna situación judicial que haya quedado pendiente.
A continuación, cómo afectarán a Escorpio las fechas y los tránsitos planetarios más importantes del año.
El primer movimiento destacado del año es el ingreso de Plutón, tu regente, en Acuario. Para Ferro esto tiene una interpretación: “Los escorpianos se enfrentarán a desafíos que demandarán la ruptura de patrones familiares obsoletos o, incluso, a la necesidad imperante de redefinir el concepto de hogar en tu vida”.
Para la astróloga, que el planeta regente ingrese al signo más vanguardista del zodiaco significa que el hogar, como concepto, como lugar y como apoyo, estará bajo la lupa y, para los nativos, será necesario reconfigurarlo, revisarlo y redefinirlo.
“Experimentarás una energía revitalizadora que te inspirará a innovar y cambiar ciertos aspectos de tu espacio vital. Es el momento propicio para liberarte de los patrones familiares que ya no te benefician y que actúan como obstáculos para tu progreso”, advirtió la astróloga.
El siguiente movimiento significativo será el paso a fase directa de Urano en Tauro a partir del 27 de enero. En términos generales, es una invitación cautivadora de romper con lo convencional y, además, de aventurarse en nuevas formas de vincularse.
Es probable que las estructuras en sus vínculos actuales sean cuestionadas, y podrían surgir personas o situaciones los pongan a prueba. “Este tránsito actúa como un catalizador para liberarte de asociaciones que ya no te sirven o que limitan tu crecimiento”, aclaró Ferro.
El 25 de mayo, con la entrada de Júpiter en el signo de Géminis, habrá un impacto para los nativos de Escorpio. Aunque se trata del planeta de la expansión, la especialista aconsejó no apurarse en tomar decisiones financieras y, en cambio, evaluar cuidadosamente cada opción antes de comprometerse.
Otras temáticas que el tránsito de Júpiter destacará para Escorpio será tener una mirada retrospectiva para encontrar lo que deberán transformar. “Retroceder en el tiempo no sólo les brinda la oportunidad de iluminar las sombras que persisten en su camino, también ayuda a transformar esas experiencias que se mantienen en los confines de tu ser como sombrías memorias”.
El 29 de junio, con la retrogradación de Saturno en Piscis, su atención se volcará en la creatividad, el romance y la autenticidad. Ferro señaló: “Saturno, el maestro, en su fase retrógrada insta a Escorpio a revisar y reestructurar aspectos clave de su vida, puede que en el pasado hayan frenado sus impulsos creativos o no hayan expresado sus sentimientos por temor a la vulnerabilidad o al rechazo”.
La clave, en opinión de la especialista, estará en afianzar las bases de su amor propio y ver la perseverancia como un aliado para construir relaciones y actividades que reflejen genuinamente su autenticidad y compromiso.
A partir del 3 de julio, Neptuno iniciará su viaje retrógrado en Piscis, y se sumará a la propuesta de Saturno sobre la autoexpresión, el romance y la creatividad. Es probable que Escorpio tenga que encarar las ilusiones o idealizaciones que no sabía que tenía sobre el amor.
En contraste, Neptuno llevará a que los escorpianos que tengan hijos sientan una poderosa conexión intuitiva con ellos.
Unas semanas después, el 26 de julio, Quirón iniciará su retrogradación en Aries y pondrá foco en la manera en que cuidan su bienestar, afrontan las rutinas y se enfrentan a los desafíos laborales.
En el ámbito laboral, Quirón les instará a aprender a defenderse y a afirmarse. Para que otros reconozcan su valía, deben hacerlo ustedes primero. Quizá busquen entornos donde se aprecie genuinamente su contribución. Para Ferro, será un momento para cultivar un enfoque proactivo en el cuidado de su salud y para desarrollar habilidades que les permitan enfrentar los desafíos laborales con confianza y determinación.
El 1 de septiembre, cuando en su marcha retrógrada Plutón vuelva a Capricornio, la habilidad introspectiva de Escorpio evaluará su forma de comunicarse y procesar información. “Las conversaciones, especialmente con hermanos, van a adquirir una intensidad notable. Secretos o asuntos no resueltos del pasado saldrán a la superficie, demandando tu atención y comprensión”, detalló Lourdes Ferro.
El momento preciso para permitir que su voz auténtica resuene llegará en septiembre, cuando la esencia transformadora que Plutón representa siga abarcando más áreas de su vida.
A partir del 22 de octubre, el Sol ingresará a su casa e iluminará su camino personal. “No se tratará solo de estética o apariencia superficial, sino de una transformación interna por examinar a fondo sus motivaciones más profundas”, aclaró la astróloga.
Antes de que termine el 2024, Quirón volverá a su fase directa en Aries el 29 de diciembre, lo que presentará una oportunidad para reconocer y abordar ciertas inseguridades que quizás hayan quedado sin resolver. Será un movimiento que invitará a Escorpio a equilibrar cuidadosamente su enfoque hacia la perfección y a reconocer la importancia de la aceptación en la relación con su cuerpo y con su entorno laboral.
Las predicciones del 2024 para Escorpio anuncian que éste será el año para “cultivar vínculos y encontrar armonía en las relaciones”.
La astróloga Lourdes Ferro indicó que los escorpianos tendrán el foco puesto en los demás y prestarán mucha atención a los gustos, necesidades e intereses de otras personas.
Se trata de un cambio en la energía de este signo de Agua, que cuenta dentro de sus atributos la capacidad de acompañar procesos de sanación y regeneración, pero que bajo esa misma sensibilidad puede acabar ensimismado por sus propios recuerdos.
Ferro aconsejó que este año se revela como el momento adecuado para buscar orientación profesional que no hayan explorado y para encarar alguna situación judicial que haya quedado pendiente.
A continuación, cómo afectarán a Escorpio las fechas y los tránsitos planetarios más importantes del año.
El primer movimiento destacado del año es el ingreso de Plutón, tu regente, en Acuario. Para Ferro esto tiene una interpretación: “Los escorpianos se enfrentarán a desafíos que demandarán la ruptura de patrones familiares obsoletos o, incluso, a la necesidad imperante de redefinir el concepto de hogar en tu vida”.
Para la astróloga, que el planeta regente ingrese al signo más vanguardista del zodiaco significa que el hogar, como concepto, como lugar y como apoyo, estará bajo la lupa y, para los nativos, será necesario reconfigurarlo, revisarlo y redefinirlo.
“Experimentarás una energía revitalizadora que te inspirará a innovar y cambiar ciertos aspectos de tu espacio vital. Es el momento propicio para liberarte de los patrones familiares que ya no te benefician y que actúan como obstáculos para tu progreso”, advirtió la astróloga.
El siguiente movimiento significativo será el paso a fase directa de Urano en Tauro a partir del 27 de enero. En términos generales, es una invitación cautivadora de romper con lo convencional y, además, de aventurarse en nuevas formas de vincularse.
Es probable que las estructuras en sus vínculos actuales sean cuestionadas, y podrían surgir personas o situaciones los pongan a prueba. “Este tránsito actúa como un catalizador para liberarte de asociaciones que ya no te sirven o que limitan tu crecimiento”, aclaró Ferro.
El 25 de mayo, con la entrada de Júpiter en el signo de Géminis, habrá un impacto para los nativos de Escorpio. Aunque se trata del planeta de la expansión, la especialista aconsejó no apurarse en tomar decisiones financieras y, en cambio, evaluar cuidadosamente cada opción antes de comprometerse.
Otras temáticas que el tránsito de Júpiter destacará para Escorpio será tener una mirada retrospectiva para encontrar lo que deberán transformar. “Retroceder en el tiempo no sólo les brinda la oportunidad de iluminar las sombras que persisten en su camino, también ayuda a transformar esas experiencias que se mantienen en los confines de tu ser como sombrías memorias”.
El 29 de junio, con la retrogradación de Saturno en Piscis, su atención se volcará en la creatividad, el romance y la autenticidad. Ferro señaló: “Saturno, el maestro, en su fase retrógrada insta a Escorpio a revisar y reestructurar aspectos clave de su vida, puede que en el pasado hayan frenado sus impulsos creativos o no hayan expresado sus sentimientos por temor a la vulnerabilidad o al rechazo”.
La clave, en opinión de la especialista, estará en afianzar las bases de su amor propio y ver la perseverancia como un aliado para construir relaciones y actividades que reflejen genuinamente su autenticidad y compromiso.
A partir del 3 de julio, Neptuno iniciará su viaje retrógrado en Piscis, y se sumará a la propuesta de Saturno sobre la autoexpresión, el romance y la creatividad. Es probable que Escorpio tenga que encarar las ilusiones o idealizaciones que no sabía que tenía sobre el amor.
En contraste, Neptuno llevará a que los escorpianos que tengan hijos sientan una poderosa conexión intuitiva con ellos.
Unas semanas después, el 26 de julio, Quirón iniciará su retrogradación en Aries y pondrá foco en la manera en que cuidan su bienestar, afrontan las rutinas y se enfrentan a los desafíos laborales.
En el ámbito laboral, Quirón les instará a aprender a defenderse y a afirmarse. Para que otros reconozcan su valía, deben hacerlo ustedes primero. Quizá busquen entornos donde se aprecie genuinamente su contribución. Para Ferro, será un momento para cultivar un enfoque proactivo en el cuidado de su salud y para desarrollar habilidades que les permitan enfrentar los desafíos laborales con confianza y determinación.
El 1 de septiembre, cuando en su marcha retrógrada Plutón vuelva a Capricornio, la habilidad introspectiva de Escorpio evaluará su forma de comunicarse y procesar información. “Las conversaciones, especialmente con hermanos, van a adquirir una intensidad notable. Secretos o asuntos no resueltos del pasado saldrán a la superficie, demandando tu atención y comprensión”, detalló Lourdes Ferro.
El momento preciso para permitir que su voz auténtica resuene llegará en septiembre, cuando la esencia transformadora que Plutón representa siga abarcando más áreas de su vida.
A partir del 22 de octubre, el Sol ingresará a su casa e iluminará su camino personal. “No se tratará solo de estética o apariencia superficial, sino de una transformación interna por examinar a fondo sus motivaciones más profundas”, aclaró la astróloga.
Antes de que termine el 2024, Quirón volverá a su fase directa en Aries el 29 de diciembre, lo que presentará una oportunidad para reconocer y abordar ciertas inseguridades que quizás hayan quedado sin resolver. Será un movimiento que invitará a Escorpio a equilibrar cuidadosamente su enfoque hacia la perfección y a reconocer la importancia de la aceptación en la relación con su cuerpo y con su entorno laboral.
Las predicciones del 2024 para Escorpio anuncian que éste será el año para “cultivar vínculos y encontrar armonía en las relaciones”.
La astróloga Lourdes Ferro indicó que los escorpianos tendrán el foco puesto en los demás y prestarán mucha atención a los gustos, necesidades e intereses de otras personas.
Se trata de un cambio en la energía de este signo de Agua, que cuenta dentro de sus atributos la capacidad de acompañar procesos de sanación y regeneración, pero que bajo esa misma sensibilidad puede acabar ensimismado por sus propios recuerdos.
Ferro aconsejó que este año se revela como el momento adecuado para buscar orientación profesional que no hayan explorado y para encarar alguna situación judicial que haya quedado pendiente.
A continuación, cómo afectarán a Escorpio las fechas y los tránsitos planetarios más importantes del año.
El primer movimiento destacado del año es el ingreso de Plutón, tu regente, en Acuario. Para Ferro esto tiene una interpretación: “Los escorpianos se enfrentarán a desafíos que demandarán la ruptura de patrones familiares obsoletos o, incluso, a la necesidad imperante de redefinir el concepto de hogar en tu vida”.
Para la astróloga, que el planeta regente ingrese al signo más vanguardista del zodiaco significa que el hogar, como concepto, como lugar y como apoyo, estará bajo la lupa y, para los nativos, será necesario reconfigurarlo, revisarlo y redefinirlo.
“Experimentarás una energía revitalizadora que te inspirará a innovar y cambiar ciertos aspectos de tu espacio vital. Es el momento propicio para liberarte de los patrones familiares que ya no te benefician y que actúan como obstáculos para tu progreso”, advirtió la astróloga.
El siguiente movimiento significativo será el paso a fase directa de Urano en Tauro a partir del 27 de enero. En términos generales, es una invitación cautivadora de romper con lo convencional y, además, de aventurarse en nuevas formas de vincularse.
Es probable que las estructuras en sus vínculos actuales sean cuestionadas, y podrían surgir personas o situaciones los pongan a prueba. “Este tránsito actúa como un catalizador para liberarte de asociaciones que ya no te sirven o que limitan tu crecimiento”, aclaró Ferro.
El 25 de mayo, con la entrada de Júpiter en el signo de Géminis, habrá un impacto para los nativos de Escorpio. Aunque se trata del planeta de la expansión, la especialista aconsejó no apurarse en tomar decisiones financieras y, en cambio, evaluar cuidadosamente cada opción antes de comprometerse.
Otras temáticas que el tránsito de Júpiter destacará para Escorpio será tener una mirada retrospectiva para encontrar lo que deberán transformar. “Retroceder en el tiempo no sólo les brinda la oportunidad de iluminar las sombras que persisten en su camino, también ayuda a transformar esas experiencias que se mantienen en los confines de tu ser como sombrías memorias”.
El 29 de junio, con la retrogradación de Saturno en Piscis, su atención se volcará en la creatividad, el romance y la autenticidad. Ferro señaló: “Saturno, el maestro, en su fase retrógrada insta a Escorpio a revisar y reestructurar aspectos clave de su vida, puede que en el pasado hayan frenado sus impulsos creativos o no hayan expresado sus sentimientos por temor a la vulnerabilidad o al rechazo”.
La clave, en opinión de la especialista, estará en afianzar las bases de su amor propio y ver la perseverancia como un aliado para construir relaciones y actividades que reflejen genuinamente su autenticidad y compromiso.
A partir del 3 de julio, Neptuno iniciará su viaje retrógrado en Piscis, y se sumará a la propuesta de Saturno sobre la autoexpresión, el romance y la creatividad. Es probable que Escorpio tenga que encarar las ilusiones o idealizaciones que no sabía que tenía sobre el amor.
En contraste, Neptuno llevará a que los escorpianos que tengan hijos sientan una poderosa conexión intuitiva con ellos.
Unas semanas después, el 26 de julio, Quirón iniciará su retrogradación en Aries y pondrá foco en la manera en que cuidan su bienestar, afrontan las rutinas y se enfrentan a los desafíos laborales.
En el ámbito laboral, Quirón les instará a aprender a defenderse y a afirmarse. Para que otros reconozcan su valía, deben hacerlo ustedes primero. Quizá busquen entornos donde se aprecie genuinamente su contribución. Para Ferro, será un momento para cultivar un enfoque proactivo en el cuidado de su salud y para desarrollar habilidades que les permitan enfrentar los desafíos laborales con confianza y determinación.
El 1 de septiembre, cuando en su marcha retrógrada Plutón vuelva a Capricornio, la habilidad introspectiva de Escorpio evaluará su forma de comunicarse y procesar información. “Las conversaciones, especialmente con hermanos, van a adquirir una intensidad notable. Secretos o asuntos no resueltos del pasado saldrán a la superficie, demandando tu atención y comprensión”, detalló Lourdes Ferro.
El momento preciso para permitir que su voz auténtica resuene llegará en septiembre, cuando la esencia transformadora que Plutón representa siga abarcando más áreas de su vida.
A partir del 22 de octubre, el Sol ingresará a su casa e iluminará su camino personal. “No se tratará solo de estética o apariencia superficial, sino de una transformación interna por examinar a fondo sus motivaciones más profundas”, aclaró la astróloga.
Antes de que termine el 2024, Quirón volverá a su fase directa en Aries el 29 de diciembre, lo que presentará una oportunidad para reconocer y abordar ciertas inseguridades que quizás hayan quedado sin resolver. Será un movimiento que invitará a Escorpio a equilibrar cuidadosamente su enfoque hacia la perfección y a reconocer la importancia de la aceptación en la relación con su cuerpo y con su entorno laboral.
Las personas que nacen entre el 22 de octubre y el 22 de noviembre pertenecen al signo de Escorpio, el octavo de la rueda zodiacal. Su elemento es Agua, su modalidad es fija y su energía femenina y receptiva.
“Su cercanía a las emociones reprimidas es la base de su potencia. Encarna el rol del curador. Capta los miedos de su entorno para transformarlos”, explica la astróloga Beatriz Leveratto.
El símbolo que identifica a Escorpio ♏ es una variación de aquel que distingue a Virgo, la ‘M’ de María, que en este caso termina en forma de aguijón y “expresa lo hiriente y oscuro de las emociones humanas”, escribe la astróloga.
Plutón es el planeta principal que rige a los escorpianos. Antes de su descubrimiento el siglo pasado, la astrología asignaba la regencia del signo a Marte, que hoy es su corregente. El arquetipo plutoniano representa al dios del inframundo, el mismo que los griegos llamaron Hades y gobernada el reino de los muertos.
Por eso se dice que este signo de Agua es el encargado de sacar de las sombras lo que otros preferirían que permaneciera oculto. Leveratto lo resume como “el gran purificador” del zodíaco.
Las personas de Escorpio son astutas, expresivas, intensas, sostenedoras, comprometidas y profundas. Un amigo escorpiano no se alejará de los conflictos ni renunciará cuando la situación se torne difícil.
Este signo es enigmático, magnético y misterioso. La astróloga señala que cuando cultiva su lado más sanador resuena con el dolor, posee gran capacidad para escuchar sin juzgar ni encasillar y desarrolla sus cualidades más compasivas, algo que se pasa por alto por su estereotipo de ser “el villano” del zodiaco.
El temperamento escorpiano se caracteriza por una inmensa sensibilidad que, en ocasiones, tratará de esconder en una fachada de indiferencia o prepotencia ante desconocidos o personas que no le inspiren confianza. Su agudo sentido del humor y su sarcasmo pueden volverse grandes armas de seducción para quienes le conozcan.
En el ámbito familiar y vincular estos nativos pueden llegar a convertirse en “los detectives” que develan las partes más sombrías (y también las más luminosas) del clan. Protegerán a los suyos a capa y espada, los defenderán con perspicacia y, aunque los juzguen por su andar estricto, mostrarán su gentileza y ternura en los momentos más inesperados.
“Voraz, exagerado y abusivo, Escorpio no sabe vivir sin intensidad”, advierte la astróloga al hablar de las debilidades del signo. Uno de los aprendizajes de su energía intensa será tratar de vivir sin excesos emocionales ni dejarse llevar por pensamientos extremistas.
En un claro contraste con su predecesor, Libra —que apuesta siempre por una visión equilibrada—, Escorpio patea el tablero y saca el sucio bajo la alfombra. Sabe que el caos es necesario y le parece más intolerable “guardar las apariencias” e ignorar los problemas. En esa misión, puede acabar provocando heridas más profundas a otros.
En los negocios, la persona de Escorpio tendrá que aprender a manejar el dinero fluidamente, “puede gastarse todo sin medir su realidad económica o retener y acaparar en exceso sin permitirse disfrutar de lo que tiene”, sostiene Leveratto.
Tiene afinidad con Aries gracias a su corregencia en Marte pero, a diferencia del signo del carnero, con Escorpio nunca se sabe exactamente qué está pensando.
En el amor, si Escorpio hace pareja con Cáncer y Piscis, con los que comparte elemento, forjarán una conexión intuitiva y profunda. Según explica Leveratto, se trata de vínculos que saben acompañarse de maneras sanadoras muy poderosas en momentos complicados. Sólo habrá que considerar que no sean demasiado dependientes el uno del otro.
Su vínculo con signos de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) será desafiante y estimulante para ambos. En especial cuando Escorpio se enamore de su opuesto complementario, Tauro. “Deberán estar atentos a no tensionarse en exceso cuando Tauro quiera imponer sus ritmos pausados o se vuelva muy terco y posesivo, y Escorpio redoble la apuesta con mayor intensidad a los reclamos y los celos reforzando la paranoia y el control”, advierte la astróloga.
Los signos menos compatibles con Escorpio son Géminis y Sagitario. En el primer caso, los nativos escorpianos se sienten cautivados por la sociabilidad y las ocurrencias de Géminis pero sufren sus abandonos y eternos cambios de proyectos. En el segundo caso, la compatibilidad requerirá de un esfuerzo, pues Escorpio es intenso y desafiante, y Sagitario alegre y negador. “Sin embargo, el amor puede lograr que Escorpio confíe y se entregue a las arriesgadas propuestas del centauro”, indica Leveratto.
En el caso de Escorpio y Acuario, pueden llegar a compartir su deseo de “desenmascarar” lo que consideran injusto. A nivel individual, a Escorpio le enamora la locura peculiar acuariana, pero puede llegar a verlo como alguien poco comprometido y peligrosamente raro y distante.
Si el amor surge entre Escorpio y Aries la conexión será de una intensidad casi furiosa y ambos deberán controlar su temperamento. “A Escorpio lo erotiza la intrepidez ariana pero lo asusta su imprudente inocencia”, aclara la astróloga.
Entre Escorpio y Leo la compatibilidad será potente siempre que el primero se atreva a confiar y dar libertad y el segundo pueda salir de su ensimismamiento y sintonice con las necesidades de su pareja escorpiana.
Las personas que nacen entre el 22 de octubre y el 22 de noviembre pertenecen al signo de Escorpio, el octavo de la rueda zodiacal. Su elemento es Agua, su modalidad es fija y su energía femenina y receptiva.
“Su cercanía a las emociones reprimidas es la base de su potencia. Encarna el rol del curador. Capta los miedos de su entorno para transformarlos”, explica la astróloga Beatriz Leveratto.
El símbolo que identifica a Escorpio ♏ es una variación de aquel que distingue a Virgo, la ‘M’ de María, que en este caso termina en forma de aguijón y “expresa lo hiriente y oscuro de las emociones humanas”, escribe la astróloga.
Plutón es el planeta principal que rige a los escorpianos. Antes de su descubrimiento el siglo pasado, la astrología asignaba la regencia del signo a Marte, que hoy es su corregente. El arquetipo plutoniano representa al dios del inframundo, el mismo que los griegos llamaron Hades y gobernada el reino de los muertos.
Por eso se dice que este signo de Agua es el encargado de sacar de las sombras lo que otros preferirían que permaneciera oculto. Leveratto lo resume como “el gran purificador” del zodíaco.
Las personas de Escorpio son astutas, expresivas, intensas, sostenedoras, comprometidas y profundas. Un amigo escorpiano no se alejará de los conflictos ni renunciará cuando la situación se torne difícil.
Este signo es enigmático, magnético y misterioso. La astróloga señala que cuando cultiva su lado más sanador resuena con el dolor, posee gran capacidad para escuchar sin juzgar ni encasillar y desarrolla sus cualidades más compasivas, algo que se pasa por alto por su estereotipo de ser “el villano” del zodiaco.
El temperamento escorpiano se caracteriza por una inmensa sensibilidad que, en ocasiones, tratará de esconder en una fachada de indiferencia o prepotencia ante desconocidos o personas que no le inspiren confianza. Su agudo sentido del humor y su sarcasmo pueden volverse grandes armas de seducción para quienes le conozcan.
En el ámbito familiar y vincular estos nativos pueden llegar a convertirse en “los detectives” que develan las partes más sombrías (y también las más luminosas) del clan. Protegerán a los suyos a capa y espada, los defenderán con perspicacia y, aunque los juzguen por su andar estricto, mostrarán su gentileza y ternura en los momentos más inesperados.
“Voraz, exagerado y abusivo, Escorpio no sabe vivir sin intensidad”, advierte la astróloga al hablar de las debilidades del signo. Uno de los aprendizajes de su energía intensa será tratar de vivir sin excesos emocionales ni dejarse llevar por pensamientos extremistas.
En un claro contraste con su predecesor, Libra —que apuesta siempre por una visión equilibrada—, Escorpio patea el tablero y saca el sucio bajo la alfombra. Sabe que el caos es necesario y le parece más intolerable “guardar las apariencias” e ignorar los problemas. En esa misión, puede acabar provocando heridas más profundas a otros.
En los negocios, la persona de Escorpio tendrá que aprender a manejar el dinero fluidamente, “puede gastarse todo sin medir su realidad económica o retener y acaparar en exceso sin permitirse disfrutar de lo que tiene”, sostiene Leveratto.
Tiene afinidad con Aries gracias a su corregencia en Marte pero, a diferencia del signo del carnero, con Escorpio nunca se sabe exactamente qué está pensando.
En el amor, si Escorpio hace pareja con Cáncer y Piscis, con los que comparte elemento, forjarán una conexión intuitiva y profunda. Según explica Leveratto, se trata de vínculos que saben acompañarse de maneras sanadoras muy poderosas en momentos complicados. Sólo habrá que considerar que no sean demasiado dependientes el uno del otro.
Su vínculo con signos de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) será desafiante y estimulante para ambos. En especial cuando Escorpio se enamore de su opuesto complementario, Tauro. “Deberán estar atentos a no tensionarse en exceso cuando Tauro quiera imponer sus ritmos pausados o se vuelva muy terco y posesivo, y Escorpio redoble la apuesta con mayor intensidad a los reclamos y los celos reforzando la paranoia y el control”, advierte la astróloga.
Los signos menos compatibles con Escorpio son Géminis y Sagitario. En el primer caso, los nativos escorpianos se sienten cautivados por la sociabilidad y las ocurrencias de Géminis pero sufren sus abandonos y eternos cambios de proyectos. En el segundo caso, la compatibilidad requerirá de un esfuerzo, pues Escorpio es intenso y desafiante, y Sagitario alegre y negador. “Sin embargo, el amor puede lograr que Escorpio confíe y se entregue a las arriesgadas propuestas del centauro”, indica Leveratto.
En el caso de Escorpio y Acuario, pueden llegar a compartir su deseo de “desenmascarar” lo que consideran injusto. A nivel individual, a Escorpio le enamora la locura peculiar acuariana, pero puede llegar a verlo como alguien poco comprometido y peligrosamente raro y distante.
Si el amor surge entre Escorpio y Aries la conexión será de una intensidad casi furiosa y ambos deberán controlar su temperamento. “A Escorpio lo erotiza la intrepidez ariana pero lo asusta su imprudente inocencia”, aclara la astróloga.
Entre Escorpio y Leo la compatibilidad será potente siempre que el primero se atreva a confiar y dar libertad y el segundo pueda salir de su ensimismamiento y sintonice con las necesidades de su pareja escorpiana.
Las personas que nacen entre el 22 de octubre y el 22 de noviembre pertenecen al signo de Escorpio, el octavo de la rueda zodiacal. Su elemento es Agua, su modalidad es fija y su energía femenina y receptiva.
“Su cercanía a las emociones reprimidas es la base de su potencia. Encarna el rol del curador. Capta los miedos de su entorno para transformarlos”, explica la astróloga Beatriz Leveratto.
El símbolo que identifica a Escorpio ♏ es una variación de aquel que distingue a Virgo, la ‘M’ de María, que en este caso termina en forma de aguijón y “expresa lo hiriente y oscuro de las emociones humanas”, escribe la astróloga.
Plutón es el planeta principal que rige a los escorpianos. Antes de su descubrimiento el siglo pasado, la astrología asignaba la regencia del signo a Marte, que hoy es su corregente. El arquetipo plutoniano representa al dios del inframundo, el mismo que los griegos llamaron Hades y gobernada el reino de los muertos.
Por eso se dice que este signo de Agua es el encargado de sacar de las sombras lo que otros preferirían que permaneciera oculto. Leveratto lo resume como “el gran purificador” del zodíaco.
Las personas de Escorpio son astutas, expresivas, intensas, sostenedoras, comprometidas y profundas. Un amigo escorpiano no se alejará de los conflictos ni renunciará cuando la situación se torne difícil.
Este signo es enigmático, magnético y misterioso. La astróloga señala que cuando cultiva su lado más sanador resuena con el dolor, posee gran capacidad para escuchar sin juzgar ni encasillar y desarrolla sus cualidades más compasivas, algo que se pasa por alto por su estereotipo de ser “el villano” del zodiaco.
El temperamento escorpiano se caracteriza por una inmensa sensibilidad que, en ocasiones, tratará de esconder en una fachada de indiferencia o prepotencia ante desconocidos o personas que no le inspiren confianza. Su agudo sentido del humor y su sarcasmo pueden volverse grandes armas de seducción para quienes le conozcan.
En el ámbito familiar y vincular estos nativos pueden llegar a convertirse en “los detectives” que develan las partes más sombrías (y también las más luminosas) del clan. Protegerán a los suyos a capa y espada, los defenderán con perspicacia y, aunque los juzguen por su andar estricto, mostrarán su gentileza y ternura en los momentos más inesperados.
“Voraz, exagerado y abusivo, Escorpio no sabe vivir sin intensidad”, advierte la astróloga al hablar de las debilidades del signo. Uno de los aprendizajes de su energía intensa será tratar de vivir sin excesos emocionales ni dejarse llevar por pensamientos extremistas.
En un claro contraste con su predecesor, Libra —que apuesta siempre por una visión equilibrada—, Escorpio patea el tablero y saca el sucio bajo la alfombra. Sabe que el caos es necesario y le parece más intolerable “guardar las apariencias” e ignorar los problemas. En esa misión, puede acabar provocando heridas más profundas a otros.
En los negocios, la persona de Escorpio tendrá que aprender a manejar el dinero fluidamente, “puede gastarse todo sin medir su realidad económica o retener y acaparar en exceso sin permitirse disfrutar de lo que tiene”, sostiene Leveratto.
Tiene afinidad con Aries gracias a su corregencia en Marte pero, a diferencia del signo del carnero, con Escorpio nunca se sabe exactamente qué está pensando.
En el amor, si Escorpio hace pareja con Cáncer y Piscis, con los que comparte elemento, forjarán una conexión intuitiva y profunda. Según explica Leveratto, se trata de vínculos que saben acompañarse de maneras sanadoras muy poderosas en momentos complicados. Sólo habrá que considerar que no sean demasiado dependientes el uno del otro.
Su vínculo con signos de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) será desafiante y estimulante para ambos. En especial cuando Escorpio se enamore de su opuesto complementario, Tauro. “Deberán estar atentos a no tensionarse en exceso cuando Tauro quiera imponer sus ritmos pausados o se vuelva muy terco y posesivo, y Escorpio redoble la apuesta con mayor intensidad a los reclamos y los celos reforzando la paranoia y el control”, advierte la astróloga.
Los signos menos compatibles con Escorpio son Géminis y Sagitario. En el primer caso, los nativos escorpianos se sienten cautivados por la sociabilidad y las ocurrencias de Géminis pero sufren sus abandonos y eternos cambios de proyectos. En el segundo caso, la compatibilidad requerirá de un esfuerzo, pues Escorpio es intenso y desafiante, y Sagitario alegre y negador. “Sin embargo, el amor puede lograr que Escorpio confíe y se entregue a las arriesgadas propuestas del centauro”, indica Leveratto.
En el caso de Escorpio y Acuario, pueden llegar a compartir su deseo de “desenmascarar” lo que consideran injusto. A nivel individual, a Escorpio le enamora la locura peculiar acuariana, pero puede llegar a verlo como alguien poco comprometido y peligrosamente raro y distante.
Si el amor surge entre Escorpio y Aries la conexión será de una intensidad casi furiosa y ambos deberán controlar su temperamento. “A Escorpio lo erotiza la intrepidez ariana pero lo asusta su imprudente inocencia”, aclara la astróloga.
Entre Escorpio y Leo la compatibilidad será potente siempre que el primero se atreva a confiar y dar libertad y el segundo pueda salir de su ensimismamiento y sintonice con las necesidades de su pareja escorpiana.
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