Las predicciones del 2024 apuntan a que será “un año de profunda transformación y exploración interna” para el signo de Cáncer. La astróloga y autora Lourdes Ferro adelantó que llegó el momento de “la gran revolución en la vida de los cangrejos”.
Cáncer se acopla a los cambios pero, si se trata de su historia personal, sus ancestros o las tradiciones de su clan, es posible que ofrezca algo de resistencia este 2024.
Para la astróloga, los tránsitos más destacados serán movimientos de Plutón, Urano, Júpiter, Quirón y Neptuno.
El 2024 “será un momento crucial en el viaje de autodescubrimiento de Cáncer”, aseguró Ferro. En especial los primeros cinco meses del año, antes de la entrada de Júpiter a Géminis. “A partir de ese punto, los astros indican que habrá un período de resguardo, calma y meditación, marcando el cierre de la fase de revolución”.
Plutón se encuentra en Acuario desde el 21 de enero, invitando a cada quien a confrontar sus temores más oscuros según la casa astral de la carta natal en la que caiga este emplazamiento. “Plutón, astuto y desafiante, insta a Cáncer a emerger desde las cenizas, enfrentando con valentía sus miedos más arraigados, la evolución y regeneración emocional y los misterios asociados a la conexión sexual, emocional y espiritual”, precisó.
Plutón en Acuario puede hacer que la pasión se desborde o que la vida les enfrente con alguna deuda pendiente, muchos podrán cosechar las recompensas que merecen.
Otro planeta desencadenante de una poderosa energía será Urano, que retomó su marcha directa en Tauro desde el 27 de enero. Ferro explicó: “Este movimiento planetario no solo representa una oportunidad para explorar nuevas formas de contribuir a la comunidad, también marca una fase de evaluación profunda de sus círculos sociales y de sus metas”.
Urano, con su naturaleza impredecible, traerá cambios inesperados y es probable que descubran que ciertas amistades o asociaciones ya no están en sintonía con ustedes. También puede que lo que habían planificado pierda relevancia en este nuevo año, y eso está bien. El año 2024 es el momento propicio para reflexionar sobre sus verdaderos deseos y prioridades.
Para Cáncer, la entrada de Júpiter en Géminis el 25 de mayo inaugurará un punto de inflexión entre la necesidad de revolución y la oportunidad que les da el cosmos de dedicarse al resguardo e introspección. Este periodo te insta a apartarte de los cambios y la transformación para sumergirse en la meditación y el cuidado personal.
“Júpiter se une a la propuesta del Sol y Venus desde Géminis y les despierta un profundo anhelo de explorar el mundo interno y conectar con lo espiritual —afirmó la astróloga—. Esta búsqueda interior puede ser enriquecedora, aunque existe la posibilidad de que se abrumen ante tantos pensamientos profundos o inseguridades ocultas. Lo mejor será buscar apoyo para enfrentar cualquier preocupación y resistir la tentación de escapar hacia distracciones temporales”.
Además, para Ferro en este viaje será esencial no temer a su oscuridad, ni quedarse atrapado en fantasías temporales.
El 29 de junio la retrogradación de Saturno en Piscis será una invitación para que Cáncer evalúe sus objetivos profesionales y el rumbo de su vida. Para la astróloga, “esta fase retrógrada les va a desafiar a superar limitaciones, a trabajar arduamente y a encontrar soluciones creativas, virtudes en las que se destacan”.
A esta propuesta saturnina se sumará la influencia enigmática de Neptuno, que el 3 de julio también retrogradará en Piscis. “El encuentro entre Saturno y Neptuno, ambos retrogradando en Piscis creará una sinergia astrológica que despierta una profunda reflexión en Cáncer sobre su forma de ver a las figuras de autoridad”.
Quirón, “el sanador herido”, estará retrógrado en Aries desde el 26 de julio y es probable que para Cáncer esto implique una fuerte necesidad de redirigir sus metas profesionales y alinearlas con sus verdaderas pasiones.
“Este período les invita a sanar heridas relacionadas con las figuras de autoridad, su valor propio y la capacidad de liderazgo que poseen. Aunque la influencia de Quirón puede revelar heridas profundas, también muestra un camino hacia la sabiduría a través del proceso de curación y aceptación personal”, precisó Ferro.
A medida que el 1 de septiembre se aproxime, las aguas emocionales de Cáncer se agitarán con la intensidad del retorno de Plutón retrogradando en Capricornio, su opuesto complementario. Este movimiento celestial estimulará sus relaciones personales, vínculos y asociaciones.
Bajo la influencia apasionada de Plutón, los cancerianos estarán invitados a emprender una transformación en su dinámica de pareja. Con la promesa de cambios inesperados y la liberación de viejas estructuras, se vislumbra un viaje emocional e intenso para los cangrejos.
El día 29 de diciembre, Quirón volverá a estar directo en Aries, un tránsito que afianzará su capacidad de tomar decisiones laborales y mostrará su sensibilidad y habilidades interpersonales para convertirse en mediadores innatos.
En general, la dedicación, el esmero y la empatía que demuestren a lo largo del año en su trabajo se verá multiplicado y podría generar una mejora del ambiente laboral.
Las predicciones del 2024 apuntan a que será “un año de profunda transformación y exploración interna” para el signo de Cáncer. La astróloga y autora Lourdes Ferro adelantó que llegó el momento de “la gran revolución en la vida de los cangrejos”.
Cáncer se acopla a los cambios pero, si se trata de su historia personal, sus ancestros o las tradiciones de su clan, es posible que ofrezca algo de resistencia este 2024.
Para la astróloga, los tránsitos más destacados serán movimientos de Plutón, Urano, Júpiter, Quirón y Neptuno.
El 2024 “será un momento crucial en el viaje de autodescubrimiento de Cáncer”, aseguró Ferro. En especial los primeros cinco meses del año, antes de la entrada de Júpiter a Géminis. “A partir de ese punto, los astros indican que habrá un período de resguardo, calma y meditación, marcando el cierre de la fase de revolución”.
Plutón se encuentra en Acuario desde el 21 de enero, invitando a cada quien a confrontar sus temores más oscuros según la casa astral de la carta natal en la que caiga este emplazamiento. “Plutón, astuto y desafiante, insta a Cáncer a emerger desde las cenizas, enfrentando con valentía sus miedos más arraigados, la evolución y regeneración emocional y los misterios asociados a la conexión sexual, emocional y espiritual”, precisó.
Plutón en Acuario puede hacer que la pasión se desborde o que la vida les enfrente con alguna deuda pendiente, muchos podrán cosechar las recompensas que merecen.
Otro planeta desencadenante de una poderosa energía será Urano, que retomó su marcha directa en Tauro desde el 27 de enero. Ferro explicó: “Este movimiento planetario no solo representa una oportunidad para explorar nuevas formas de contribuir a la comunidad, también marca una fase de evaluación profunda de sus círculos sociales y de sus metas”.
Urano, con su naturaleza impredecible, traerá cambios inesperados y es probable que descubran que ciertas amistades o asociaciones ya no están en sintonía con ustedes. También puede que lo que habían planificado pierda relevancia en este nuevo año, y eso está bien. El año 2024 es el momento propicio para reflexionar sobre sus verdaderos deseos y prioridades.
Para Cáncer, la entrada de Júpiter en Géminis el 25 de mayo inaugurará un punto de inflexión entre la necesidad de revolución y la oportunidad que les da el cosmos de dedicarse al resguardo e introspección. Este periodo te insta a apartarte de los cambios y la transformación para sumergirse en la meditación y el cuidado personal.
“Júpiter se une a la propuesta del Sol y Venus desde Géminis y les despierta un profundo anhelo de explorar el mundo interno y conectar con lo espiritual —afirmó la astróloga—. Esta búsqueda interior puede ser enriquecedora, aunque existe la posibilidad de que se abrumen ante tantos pensamientos profundos o inseguridades ocultas. Lo mejor será buscar apoyo para enfrentar cualquier preocupación y resistir la tentación de escapar hacia distracciones temporales”.
Además, para Ferro en este viaje será esencial no temer a su oscuridad, ni quedarse atrapado en fantasías temporales.
El 29 de junio la retrogradación de Saturno en Piscis será una invitación para que Cáncer evalúe sus objetivos profesionales y el rumbo de su vida. Para la astróloga, “esta fase retrógrada les va a desafiar a superar limitaciones, a trabajar arduamente y a encontrar soluciones creativas, virtudes en las que se destacan”.
A esta propuesta saturnina se sumará la influencia enigmática de Neptuno, que el 3 de julio también retrogradará en Piscis. “El encuentro entre Saturno y Neptuno, ambos retrogradando en Piscis creará una sinergia astrológica que despierta una profunda reflexión en Cáncer sobre su forma de ver a las figuras de autoridad”.
Quirón, “el sanador herido”, estará retrógrado en Aries desde el 26 de julio y es probable que para Cáncer esto implique una fuerte necesidad de redirigir sus metas profesionales y alinearlas con sus verdaderas pasiones.
“Este período les invita a sanar heridas relacionadas con las figuras de autoridad, su valor propio y la capacidad de liderazgo que poseen. Aunque la influencia de Quirón puede revelar heridas profundas, también muestra un camino hacia la sabiduría a través del proceso de curación y aceptación personal”, precisó Ferro.
A medida que el 1 de septiembre se aproxime, las aguas emocionales de Cáncer se agitarán con la intensidad del retorno de Plutón retrogradando en Capricornio, su opuesto complementario. Este movimiento celestial estimulará sus relaciones personales, vínculos y asociaciones.
Bajo la influencia apasionada de Plutón, los cancerianos estarán invitados a emprender una transformación en su dinámica de pareja. Con la promesa de cambios inesperados y la liberación de viejas estructuras, se vislumbra un viaje emocional e intenso para los cangrejos.
El día 29 de diciembre, Quirón volverá a estar directo en Aries, un tránsito que afianzará su capacidad de tomar decisiones laborales y mostrará su sensibilidad y habilidades interpersonales para convertirse en mediadores innatos.
En general, la dedicación, el esmero y la empatía que demuestren a lo largo del año en su trabajo se verá multiplicado y podría generar una mejora del ambiente laboral.
Las predicciones del 2024 apuntan a que será “un año de profunda transformación y exploración interna” para el signo de Cáncer. La astróloga y autora Lourdes Ferro adelantó que llegó el momento de “la gran revolución en la vida de los cangrejos”.
Cáncer se acopla a los cambios pero, si se trata de su historia personal, sus ancestros o las tradiciones de su clan, es posible que ofrezca algo de resistencia este 2024.
Para la astróloga, los tránsitos más destacados serán movimientos de Plutón, Urano, Júpiter, Quirón y Neptuno.
El 2024 “será un momento crucial en el viaje de autodescubrimiento de Cáncer”, aseguró Ferro. En especial los primeros cinco meses del año, antes de la entrada de Júpiter a Géminis. “A partir de ese punto, los astros indican que habrá un período de resguardo, calma y meditación, marcando el cierre de la fase de revolución”.
Plutón se encuentra en Acuario desde el 21 de enero, invitando a cada quien a confrontar sus temores más oscuros según la casa astral de la carta natal en la que caiga este emplazamiento. “Plutón, astuto y desafiante, insta a Cáncer a emerger desde las cenizas, enfrentando con valentía sus miedos más arraigados, la evolución y regeneración emocional y los misterios asociados a la conexión sexual, emocional y espiritual”, precisó.
Plutón en Acuario puede hacer que la pasión se desborde o que la vida les enfrente con alguna deuda pendiente, muchos podrán cosechar las recompensas que merecen.
Otro planeta desencadenante de una poderosa energía será Urano, que retomó su marcha directa en Tauro desde el 27 de enero. Ferro explicó: “Este movimiento planetario no solo representa una oportunidad para explorar nuevas formas de contribuir a la comunidad, también marca una fase de evaluación profunda de sus círculos sociales y de sus metas”.
Urano, con su naturaleza impredecible, traerá cambios inesperados y es probable que descubran que ciertas amistades o asociaciones ya no están en sintonía con ustedes. También puede que lo que habían planificado pierda relevancia en este nuevo año, y eso está bien. El año 2024 es el momento propicio para reflexionar sobre sus verdaderos deseos y prioridades.
Para Cáncer, la entrada de Júpiter en Géminis el 25 de mayo inaugurará un punto de inflexión entre la necesidad de revolución y la oportunidad que les da el cosmos de dedicarse al resguardo e introspección. Este periodo te insta a apartarte de los cambios y la transformación para sumergirse en la meditación y el cuidado personal.
“Júpiter se une a la propuesta del Sol y Venus desde Géminis y les despierta un profundo anhelo de explorar el mundo interno y conectar con lo espiritual —afirmó la astróloga—. Esta búsqueda interior puede ser enriquecedora, aunque existe la posibilidad de que se abrumen ante tantos pensamientos profundos o inseguridades ocultas. Lo mejor será buscar apoyo para enfrentar cualquier preocupación y resistir la tentación de escapar hacia distracciones temporales”.
Además, para Ferro en este viaje será esencial no temer a su oscuridad, ni quedarse atrapado en fantasías temporales.
El 29 de junio la retrogradación de Saturno en Piscis será una invitación para que Cáncer evalúe sus objetivos profesionales y el rumbo de su vida. Para la astróloga, “esta fase retrógrada les va a desafiar a superar limitaciones, a trabajar arduamente y a encontrar soluciones creativas, virtudes en las que se destacan”.
A esta propuesta saturnina se sumará la influencia enigmática de Neptuno, que el 3 de julio también retrogradará en Piscis. “El encuentro entre Saturno y Neptuno, ambos retrogradando en Piscis creará una sinergia astrológica que despierta una profunda reflexión en Cáncer sobre su forma de ver a las figuras de autoridad”.
Quirón, “el sanador herido”, estará retrógrado en Aries desde el 26 de julio y es probable que para Cáncer esto implique una fuerte necesidad de redirigir sus metas profesionales y alinearlas con sus verdaderas pasiones.
“Este período les invita a sanar heridas relacionadas con las figuras de autoridad, su valor propio y la capacidad de liderazgo que poseen. Aunque la influencia de Quirón puede revelar heridas profundas, también muestra un camino hacia la sabiduría a través del proceso de curación y aceptación personal”, precisó Ferro.
A medida que el 1 de septiembre se aproxime, las aguas emocionales de Cáncer se agitarán con la intensidad del retorno de Plutón retrogradando en Capricornio, su opuesto complementario. Este movimiento celestial estimulará sus relaciones personales, vínculos y asociaciones.
Bajo la influencia apasionada de Plutón, los cancerianos estarán invitados a emprender una transformación en su dinámica de pareja. Con la promesa de cambios inesperados y la liberación de viejas estructuras, se vislumbra un viaje emocional e intenso para los cangrejos.
El día 29 de diciembre, Quirón volverá a estar directo en Aries, un tránsito que afianzará su capacidad de tomar decisiones laborales y mostrará su sensibilidad y habilidades interpersonales para convertirse en mediadores innatos.
En general, la dedicación, el esmero y la empatía que demuestren a lo largo del año en su trabajo se verá multiplicado y podría generar una mejora del ambiente laboral.
Las personas que nacen entre el 22 de junio y el 22 de julio pertenecen al signo de Cáncer, el cuarto de la rueda zodiacal. Su elemento es el Agua y su modalidad, cardinal, pues su temporada tiene sincronía con el solsticio de junio, uno de los eventos anuales que marca un cambio de estación.
Según explica la astróloga Beatriz Leveratto el símbolo de Cáncer ♋tiene dos lecturas posibles: por un lado, simboliza al cangrejo, un crustáceo que vive entre el agua (las emociones) y la tierra (la realidad objetiva); por otro, también representa los brazos de una madre sosteniendo y alimentando a su bebé.
En el recorrido del zodíaco la modalidad cardinal de Cáncer explica la astróloga, “sugiere un cambio de nivel de conciencia, pues la conciencia zodiacal comienza a incluir al Agua, a las emociones”.
Los cancerianos están regidos por la Luna (que no es un planeta sino una luminaria). “La Luna es el cuerpo celeste más cercano, al igual que la madre es el humano más cercano, e influye en ciclos, mareas y emociones”, explica Leveratto. A su vez, la Luna se asocia a la noche y a la oscuridad inconsciente.
No hay un signo que aprecie más a la familia que Cáncer. Son personas comprometidas, cariñosas, cálidas, protectoras y tiernas con sus afectos. “Les importa la historia y el pasado, valoran las tradiciones y son respetuosos de los mayores y de los hábitos heredados”, precisa la astróloga.
Nutren a su entorno mediante sus acciones más que sus palabras y otorgan mucha importancia a su clan. En palabras de Leveratto: “Cáncer es energía destinada a cerrar para cuidar”, por eso se asocia a úteros, madres, familias, hogar, ámbitos de pertenencia y naciones.
No pertenecer es su miedo más grande, para estos nativos es primordial sentirse aceptados y queridos por el clan, es allí donde forjan su propia identidad por herencia. “Para Cáncer será un gran desafío elegir parejas o profesiones diferentes a las que valora su familia. Le será difícil arriesgarse por lo propio sin sentirse culpable”, explica Leveratto.
Las personas de Cáncer son solidarias, amorosas y compasivas. Las labores humanitarias resuenan con su personalidad sencilla y favorecen su vocación en profesiones relacionadas a los embarazos, la nutrición, el acompañamiento, los actos conmemorativos, el cuidado de grandes y chicos. Su temperamento es pausado y cauto ante la mirada de los desconocidos. Como el cangrejo, el arquetipo de Cáncer es blando por dentro y duro por fuera, aparenta ser duro para proteger su vulnerable sensibilidad interior.
Así como Cáncer da amor incondicional a los suyos, su identificación con el rol maternal o de cuidador puede llevarle a adoptar actitudes excesivamente protectoras que empujan a la dependencia de su entorno. Será parte de su trabajo de vida equilibrar su sentido de pertenencia con el descubrimiento de su identidad fuera de la familia, donde se siente tímido e inseguro.
El primer signo de Agua no es ni impulsivo ni intrépido, “temeroso de lo diferente, se aferra en exceso a personas del pasado y se estanca en situaciones sólo por miedo a cambiar”, advierte la astróloga.
Otra de las debilidades que las personas de Cáncer tendrán que sortear será su excesiva rigidez. Su tradicional forma de ver la vida le limita a reconocer modos diferentes. A veces la ilusión de que “todo pasado fue mejor” saca a relucir su lado más nostálgico.
Poder distanciarse y ver a quienes ama de un modo más objetivo será una de las lecciones que le ayudarán a evolucionar, pues tiende a justificar cualquier acción si viene de un ser querido.
En el amor, este signo de Agua puede establecer una relación llena de ternura con Escorpio y Piscis, con los que comparte elemento. De acuerdo con Leveratto, se trata de parejas que saben acompañarse de maneras sanadoras muy poderosas en momentos complicados. Sólo habrá que considerar que no sean demasiado dependientes el uno del otro.
El vínculo de Cáncer con signos de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) ofrece una nutrida complementariedad. La relación será más desafiante con su opuesto complementario, Capricornio. Desde el lado más luminoso, Cáncer llenará de ternura y contención a su afecto capricorniano y éste, en respuesta, brindará solvencia y seguridad. Sin embargo, será importante que Cáncer no se vuelva híper demandante y Capricornio no adopte una actitud fría y distante.
Los signos menos compatibles con Cáncer son Géminis y Leo. Será todo un desafío para estos nativos llegar a un punto medio. En el vínculo con el signo de los gemelos, éste puede animar a Cáncer a salir de su zona de confort.
Entre Cáncer y Leo, podría decirse que las energías tienen deseos opuestos: el primero anhela un hogar y el segundo quiere salir del refugio y brillar. En todo caso, Leveratto señala: “El amor puede lograr que Cáncer se exponga y se arriesgue por quien ama y que Leo se comprometa a quedarse a armar una pareja y un hogar”.
Las compatibilidades del signo de Agua con Sagitario y con Acuario tampoco estarán exentas de tensiones, principalmente por la diferencia entre sus elementos. Con el centauro, puede agotarse fácilmente con su continuo deseo de explorar y aventurarse. Con el último signo de Aire, Cáncer puede acabar padeciendo la falta de consistencia y compromiso en la relación.
En la pareja de Cáncer y Libra, Leveratto indica que el signo del cangrejo anhela compromiso y seguridad y le atrae el estilo seductor de Libra, pero le dan miedo sus dudas y su dificultad de compromiso.
Las personas que nacen entre el 22 de junio y el 22 de julio pertenecen al signo de Cáncer, el cuarto de la rueda zodiacal. Su elemento es el Agua y su modalidad, cardinal, pues su temporada tiene sincronía con el solsticio de junio, uno de los eventos anuales que marca un cambio de estación.
Según explica la astróloga Beatriz Leveratto el símbolo de Cáncer ♋tiene dos lecturas posibles: por un lado, simboliza al cangrejo, un crustáceo que vive entre el agua (las emociones) y la tierra (la realidad objetiva); por otro, también representa los brazos de una madre sosteniendo y alimentando a su bebé.
En el recorrido del zodíaco la modalidad cardinal de Cáncer explica la astróloga, “sugiere un cambio de nivel de conciencia, pues la conciencia zodiacal comienza a incluir al Agua, a las emociones”.
Los cancerianos están regidos por la Luna (que no es un planeta sino una luminaria). “La Luna es el cuerpo celeste más cercano, al igual que la madre es el humano más cercano, e influye en ciclos, mareas y emociones”, explica Leveratto. A su vez, la Luna se asocia a la noche y a la oscuridad inconsciente.
No hay un signo que aprecie más a la familia que Cáncer. Son personas comprometidas, cariñosas, cálidas, protectoras y tiernas con sus afectos. “Les importa la historia y el pasado, valoran las tradiciones y son respetuosos de los mayores y de los hábitos heredados”, precisa la astróloga.
Nutren a su entorno mediante sus acciones más que sus palabras y otorgan mucha importancia a su clan. En palabras de Leveratto: “Cáncer es energía destinada a cerrar para cuidar”, por eso se asocia a úteros, madres, familias, hogar, ámbitos de pertenencia y naciones.
No pertenecer es su miedo más grande, para estos nativos es primordial sentirse aceptados y queridos por el clan, es allí donde forjan su propia identidad por herencia. “Para Cáncer será un gran desafío elegir parejas o profesiones diferentes a las que valora su familia. Le será difícil arriesgarse por lo propio sin sentirse culpable”, explica Leveratto.
Las personas de Cáncer son solidarias, amorosas y compasivas. Las labores humanitarias resuenan con su personalidad sencilla y favorecen su vocación en profesiones relacionadas a los embarazos, la nutrición, el acompañamiento, los actos conmemorativos, el cuidado de grandes y chicos. Su temperamento es pausado y cauto ante la mirada de los desconocidos. Como el cangrejo, el arquetipo de Cáncer es blando por dentro y duro por fuera, aparenta ser duro para proteger su vulnerable sensibilidad interior.
Así como Cáncer da amor incondicional a los suyos, su identificación con el rol maternal o de cuidador puede llevarle a adoptar actitudes excesivamente protectoras que empujan a la dependencia de su entorno. Será parte de su trabajo de vida equilibrar su sentido de pertenencia con el descubrimiento de su identidad fuera de la familia, donde se siente tímido e inseguro.
El primer signo de Agua no es ni impulsivo ni intrépido, “temeroso de lo diferente, se aferra en exceso a personas del pasado y se estanca en situaciones sólo por miedo a cambiar”, advierte la astróloga.
Otra de las debilidades que las personas de Cáncer tendrán que sortear será su excesiva rigidez. Su tradicional forma de ver la vida le limita a reconocer modos diferentes. A veces la ilusión de que “todo pasado fue mejor” saca a relucir su lado más nostálgico.
Poder distanciarse y ver a quienes ama de un modo más objetivo será una de las lecciones que le ayudarán a evolucionar, pues tiende a justificar cualquier acción si viene de un ser querido.
En el amor, este signo de Agua puede establecer una relación llena de ternura con Escorpio y Piscis, con los que comparte elemento. De acuerdo con Leveratto, se trata de parejas que saben acompañarse de maneras sanadoras muy poderosas en momentos complicados. Sólo habrá que considerar que no sean demasiado dependientes el uno del otro.
El vínculo de Cáncer con signos de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) ofrece una nutrida complementariedad. La relación será más desafiante con su opuesto complementario, Capricornio. Desde el lado más luminoso, Cáncer llenará de ternura y contención a su afecto capricorniano y éste, en respuesta, brindará solvencia y seguridad. Sin embargo, será importante que Cáncer no se vuelva híper demandante y Capricornio no adopte una actitud fría y distante.
Los signos menos compatibles con Cáncer son Géminis y Leo. Será todo un desafío para estos nativos llegar a un punto medio. En el vínculo con el signo de los gemelos, éste puede animar a Cáncer a salir de su zona de confort.
Entre Cáncer y Leo, podría decirse que las energías tienen deseos opuestos: el primero anhela un hogar y el segundo quiere salir del refugio y brillar. En todo caso, Leveratto señala: “El amor puede lograr que Cáncer se exponga y se arriesgue por quien ama y que Leo se comprometa a quedarse a armar una pareja y un hogar”.
Las compatibilidades del signo de Agua con Sagitario y con Acuario tampoco estarán exentas de tensiones, principalmente por la diferencia entre sus elementos. Con el centauro, puede agotarse fácilmente con su continuo deseo de explorar y aventurarse. Con el último signo de Aire, Cáncer puede acabar padeciendo la falta de consistencia y compromiso en la relación.
En la pareja de Cáncer y Libra, Leveratto indica que el signo del cangrejo anhela compromiso y seguridad y le atrae el estilo seductor de Libra, pero le dan miedo sus dudas y su dificultad de compromiso.
Las personas que nacen entre el 22 de junio y el 22 de julio pertenecen al signo de Cáncer, el cuarto de la rueda zodiacal. Su elemento es el Agua y su modalidad, cardinal, pues su temporada tiene sincronía con el solsticio de junio, uno de los eventos anuales que marca un cambio de estación.
Según explica la astróloga Beatriz Leveratto el símbolo de Cáncer ♋tiene dos lecturas posibles: por un lado, simboliza al cangrejo, un crustáceo que vive entre el agua (las emociones) y la tierra (la realidad objetiva); por otro, también representa los brazos de una madre sosteniendo y alimentando a su bebé.
En el recorrido del zodíaco la modalidad cardinal de Cáncer explica la astróloga, “sugiere un cambio de nivel de conciencia, pues la conciencia zodiacal comienza a incluir al Agua, a las emociones”.
Los cancerianos están regidos por la Luna (que no es un planeta sino una luminaria). “La Luna es el cuerpo celeste más cercano, al igual que la madre es el humano más cercano, e influye en ciclos, mareas y emociones”, explica Leveratto. A su vez, la Luna se asocia a la noche y a la oscuridad inconsciente.
No hay un signo que aprecie más a la familia que Cáncer. Son personas comprometidas, cariñosas, cálidas, protectoras y tiernas con sus afectos. “Les importa la historia y el pasado, valoran las tradiciones y son respetuosos de los mayores y de los hábitos heredados”, precisa la astróloga.
Nutren a su entorno mediante sus acciones más que sus palabras y otorgan mucha importancia a su clan. En palabras de Leveratto: “Cáncer es energía destinada a cerrar para cuidar”, por eso se asocia a úteros, madres, familias, hogar, ámbitos de pertenencia y naciones.
No pertenecer es su miedo más grande, para estos nativos es primordial sentirse aceptados y queridos por el clan, es allí donde forjan su propia identidad por herencia. “Para Cáncer será un gran desafío elegir parejas o profesiones diferentes a las que valora su familia. Le será difícil arriesgarse por lo propio sin sentirse culpable”, explica Leveratto.
Las personas de Cáncer son solidarias, amorosas y compasivas. Las labores humanitarias resuenan con su personalidad sencilla y favorecen su vocación en profesiones relacionadas a los embarazos, la nutrición, el acompañamiento, los actos conmemorativos, el cuidado de grandes y chicos. Su temperamento es pausado y cauto ante la mirada de los desconocidos. Como el cangrejo, el arquetipo de Cáncer es blando por dentro y duro por fuera, aparenta ser duro para proteger su vulnerable sensibilidad interior.
Así como Cáncer da amor incondicional a los suyos, su identificación con el rol maternal o de cuidador puede llevarle a adoptar actitudes excesivamente protectoras que empujan a la dependencia de su entorno. Será parte de su trabajo de vida equilibrar su sentido de pertenencia con el descubrimiento de su identidad fuera de la familia, donde se siente tímido e inseguro.
El primer signo de Agua no es ni impulsivo ni intrépido, “temeroso de lo diferente, se aferra en exceso a personas del pasado y se estanca en situaciones sólo por miedo a cambiar”, advierte la astróloga.
Otra de las debilidades que las personas de Cáncer tendrán que sortear será su excesiva rigidez. Su tradicional forma de ver la vida le limita a reconocer modos diferentes. A veces la ilusión de que “todo pasado fue mejor” saca a relucir su lado más nostálgico.
Poder distanciarse y ver a quienes ama de un modo más objetivo será una de las lecciones que le ayudarán a evolucionar, pues tiende a justificar cualquier acción si viene de un ser querido.
En el amor, este signo de Agua puede establecer una relación llena de ternura con Escorpio y Piscis, con los que comparte elemento. De acuerdo con Leveratto, se trata de parejas que saben acompañarse de maneras sanadoras muy poderosas en momentos complicados. Sólo habrá que considerar que no sean demasiado dependientes el uno del otro.
El vínculo de Cáncer con signos de Tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) ofrece una nutrida complementariedad. La relación será más desafiante con su opuesto complementario, Capricornio. Desde el lado más luminoso, Cáncer llenará de ternura y contención a su afecto capricorniano y éste, en respuesta, brindará solvencia y seguridad. Sin embargo, será importante que Cáncer no se vuelva híper demandante y Capricornio no adopte una actitud fría y distante.
Los signos menos compatibles con Cáncer son Géminis y Leo. Será todo un desafío para estos nativos llegar a un punto medio. En el vínculo con el signo de los gemelos, éste puede animar a Cáncer a salir de su zona de confort.
Entre Cáncer y Leo, podría decirse que las energías tienen deseos opuestos: el primero anhela un hogar y el segundo quiere salir del refugio y brillar. En todo caso, Leveratto señala: “El amor puede lograr que Cáncer se exponga y se arriesgue por quien ama y que Leo se comprometa a quedarse a armar una pareja y un hogar”.
Las compatibilidades del signo de Agua con Sagitario y con Acuario tampoco estarán exentas de tensiones, principalmente por la diferencia entre sus elementos. Con el centauro, puede agotarse fácilmente con su continuo deseo de explorar y aventurarse. Con el último signo de Aire, Cáncer puede acabar padeciendo la falta de consistencia y compromiso en la relación.
En la pareja de Cáncer y Libra, Leveratto indica que el signo del cangrejo anhela compromiso y seguridad y le atrae el estilo seductor de Libra, pero le dan miedo sus dudas y su dificultad de compromiso.
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